viernes, 25 de agosto de 2017

Vuelvo???

No sé si podré volver a escribir, pero aquí estoy intentándolo.
He conseguido sacar unos minutos, no creo que os dé más tiempo, para escribir estas líneas. Desde la última vez que "escribí" han pasado muchas cosas, algunos pensarán que no son tantas, pero a mi me ha superado, tened en cuenta que yo soy muy vago y todo lo que suponga hacer algo de esfuerzo, me supone el doble de esfuerzo.
No sé ni por dónde empezar, pero voy a intentar dar una explicación, que espero poder desarrollar y que no me suponga aún más problemas, de los que ya tengo.
¿Os acordáis de las entradas del peor viaje de mi vida, http://mendigodelrol.blogspot.com.es/2016/08/el-peor-viaje-de-mi-vida-parte-2.html? Como alguno puede comprobar, si es que alguien ha sido capaz de leerlo, está inconcluso. Alguno pensaréis, sin andar descaminados a que está inconcluso, porque soy un vago, pero esta vez, no es así. Debido al éxito que tuvo estas entradas mi mujer se ofreció a corregirme la parte3, ya que como todo el mundo puede leer, soy un desastre escribiendo. Le mandé la tercera parte, hace poco más de 10 meses y ahí empezó todo...
Espero ser fiel a los hechos acaecidos y explicarme de forma ordenada.
Pocos días después de enviarla a corregir la entrada a mi mujer, me llamó mi famoso amigo Rainman, ese que ha salido ya en alguna entrada y que es algo más que un policía local, pues bien me dijo algo así como.
-Tío, ¿en qué cojones te has metido? Me han vuelto a llamar para que pase informe de ti. Tienes que eliminar cuanto antes esa entras del pero viaje ese de mierda. Me colgó y no me dijo más.
Me quedé sin palabras y se lo conté a mi esposa, que aún no había leído la entrada. Le dije que no lo leyera y que la borrara, como iba a hacer yo. Pero no me hizo caso y la leyó, creo que si no la hubiera dicho nada, se hubiera olvidado de la entrada y no hubiera pasado nada.
Pues bien, leyó la entrada y me llamó al trabajo toda alterada.
-¿Pero qué coño te has creído? ¡No pienso aguantarte ni un minuto más! ¡no vuelvas por aquí en tu vida!. Ya está bien de tantos follones.- De fondo se oían ruidos de sirenas o eso me pareció. Esta llamada me extrañó, pero bueno, cuando volviera a casa ya me enteraría, que había pasado.
Pero al salir del trabajo unos hombres encapuchados me detuvieron y me llevaron a alguna parte indeterminada, que no podía ver. Tras llevarme en volandas, suerte que había perdido peso en esa época, me sentaron bruscamente sobre una silla y me hicieron preguntas muy extrañas, sobre la entrada que tenía que publicar.
Después de varios días, no sé cuantos, me soltaron y cuando volví a casa, ya no vivía allí ni mi mujer ni las niñas, se habían ido a alguna parte, que se le ha olvidado decirme, como corregirme la entrada. Parece ser que estoy divorciado, es lo que me ha dicho mi amigo Rainman, es lo último que me ha dicho ya que no puedo localizarle ultimamente.
Tampoco tengo trabajo, cuando volví a él, no estaba la empresa donde trabajaba, había desaparecido y había un restaurante chino. Tuve que preguntar a vecinos de la zona, para saber si era un sueño o no, pero me dijeron que en dos días montaron el restaurante que era nuevo.
Así que aunque parece que sin familia y sin trabajo, tendría que tener tiempo para escribir, no pararon aquí todas mis tribulaciones. Que espero ordenar y contaros. Lo que pueda, ya que aún hay cosas que si os cuento, puede que sufráis las consecuencias de algún tipo de orden secreto.

P.D.: la entrada sin acabar del peor viaje de mi vida... no parece que pueda publicarla así como está. Tengo que recuperarla. Lo mandé a unos amigos la entrada para que me ayudaran a averiguar que podía ser y estoy esperando que me contesten.

P.D. de la P.D.Siento no poner ninguna foto ni imagen graciosa, pero mi situación actual no lo permite.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Miedo

Un día leí una novela llamada Miedo, no se el título en inglés, no voy a hablar de esa novela, aunque el título de mi entrada se parezca un poco al título de esa novela, que a mí me gustó. Sólo pongo esto para que veáis que a veces leo, lo de críticas y esas cosas raras se lo dejo a otros.
Aunque no voy a hablar de la novela decir que el "prota" perdió 4 horas de su vida, que no recuerda nada, pues no me ha pasado ni de lejos lo mismo.
En la portada aparece un dragón, pero ni de lejos hay nada parecido

¿A qué tengo miedo?
Pues a muchas cosas, pero últimamente al futuro cercano, debido al ascenso del fascismo en todas sus facetas, desde la elección de Trump, el auge de los fascismos europeos desde el fascismo oculto  español (PP) hasta los más recalcitrantes (este adjetivo mola) del otro lado de los pirineos, Francia, Alemania, Ucrania, Rusia, Grecia... La reciente y sorpresiva reducción de producción de barriles, lo que supondrá una escalada de precios que no tendrá precedentes, bueno sí los hay, pero mola también decirlo así. Los Brexit y demás decisiones soberanas que plantean muchas dudas y miedos en la unión europea, cada día más desunida, algo lógico si la gente vota a partidos fascista e insolidarios.
Todo esto me da miedo, pero no sé si tanto a muy corto plazo, como antes de fin de año, como no llegar a mi objetivo, sí, sonará superficial, pero he estado un par de semanas realizan unos cursos de formación por las tardes y no he podido ir al gimnasio durante esas semanas, me he saltado todos los límites que tenía para seguir mi objetivo.
mis despertares

Estas tres semana llevo despertándome con pesadillas, con miedo a acercarme al baño, ya que allí está hibernando la báscula, esperándome, tres semanas intentando ignorarla, con éxito relativo.
Bueno pues ayer superé mis miedos. No todos, sólo el de la báscula y me pesé. Sigo sin llegar al objetivo, pero sigo cerca, 90,9 Kgr. a estas alturas debería de haberlo conseguido, pero no lo he hecho, pero aún puedo. veremos la operación polvorón, mazapán y cenas como afecta al objetivo.

P.D:Aunque si miramos bien el objetivo, este no se ha conseguido, ya que había que perder el peso y mantenerlo, pero voy a seguir engañándome. Esta nota se tenía que haber publicado la semana pasada.
 

martes, 8 de noviembre de 2016

Operación Tapita

Como muchos sabéis, al principio de año me puse un propósito, como mucha gente hace, ese propósito fue perder peso. No sólo empujado por "la masa" del pueblo, que si no te planteas propósitos de año nuevo, eres un mierda una persona diferente, también empujado por mi hernia discal, mi fisio, mis tobillos y los botones de mis pantalones, que estaban pidiendo asilo político. Así que me propuse bajar de 90 kgr, era un objetivo que no parecía muy exigente, pero sí era un reto.
El objetivo implicaba no hacer un régimen estricto, soy así de complicado, pero sí el hecho de no comer a lo bruto, no comer bollería y hacer al menos dos días a la semana ejercicio.
El objetivo, que bauticé, objetivo gordeque, también implicaba tener una excusa para escribir entradas e intentar soltar alguna perla de humor, me temo que esto último nunca lo conseguiré.
Y os preguntaréis, ¿por qué nos cuenta este bodrio?¿habrá conseguido el objetivo?¿se ha cansado?
Pues poco a poco.
Primero, decir que no he cumplido muy bien el objetivo de ir contando la progresión del objetivo, vamos que desde agosto no he publicado nada. Pues queda menos de dos meses y ¿Cómo va el objetivo? Pues vamos a ver que ha pasado en este tiempo.
Antes del verano, cuando alguien me ofrecía algo de comida, que yo muy a mi pesar y con lágrimas en los ojos y furia amablemente rechazaba, la gente decía "¡Qué operación bikini!¿eh?" estos comentarios siempre ma has tocado los huevos y me he revelado los recibía con una sonrisa y pensando en mi objetivo gordeque. Sobre todo porque pensar en mi con bikini no creo que sea algo agradable.
Cuando la gente no mide sus palabras y estimula esta imágen

¿Pero que pasó en el verano? Aguanté como un machote e hice ejercicio... Espera, que puede que ejercicio hiciera pero se cruzó en mi objetivo varias operaciones que fueron muy malas.
  1. Operación Helado: ¿qué pasa cuando estás de vacaciones con tus hijas y decides comprar helados para cenar o comer para variar la rutina? Pues que también comes helado. Los helados son buenos y no pasa nada por comer un helado al día.
  2. Operación Cañita: ¿qué pasa cuando hace calor y unos amigos de vacaciones te llaman para tomar una cañita? que la cañita no suele ir sola y una caña cada unos pocos días no viene mal.
  3. Operación Tapita: ¿qué pasa cuando estás de vacaciones y no apetece cocinar y que hay una tapas geniales en el bar/chiringuito que hay en la playa? Pues que unas tapitas para comer tampoco está mal.
  4. Operación Pescaito Frito: ¿alguien quiere alguna descripción?
  5. Operación Paella: Habla por sí sola.
  6. Operación Película Nocturna: con el fresquito de la noche y tras acostar a las niñas, ¿quién no se sienta a ver una peli, con una bebida fresquita y una snacks? Yo sí.
  7. Operación Barbacoas: A alguien le hace falta alguna explicación.
Todo esto suma y atacaba a la línea de flotación de mi objetivo, que ha estado dos meses estancado.
He aumentado mi frecuencia deportiva, no sólo por el objetivo, sino porque me encuentro cada vez mejor y con más fondo, pero eso aumenta mi hambre.

Buenos en ¿qué estado está el objetivo? pues estamos en 91kg, a poco más de 1 kgr del objetivo, lo que me pone en mi siempre eterna posición, dejar todo para última hora, como para los exámenes del insti, de la uni y... vamos en toda mi vida... Tengo dos meses para bajar casi un kilo de mierda y mantener el peso, a pesar de la Operación Polvorón y Roscón de Reyes y la de Huesos de Santos.
Este último mes ha habido semanas que he realizado cuatro días de ejercicio, pero me he puesto a comer bollos, como Hommer.
Pensando en mi objetivo, me entra hambre

En breve intentaremos seguir informando y seguimos con el objetivo

domingo, 28 de agosto de 2016

El peor viaje de mi vida [parte 2].

Siguiendo con mi odisea comparativa con la película de "el renacido". Puede que penséis que exageraba, pero yo también sufrí las inclemencias del tiempo y fui atacado por una osa... seguir leyendo, seguir leyendo si os atrevéis. No olvidéis leer antes la primera parte.
Día 2, sábado:
Cuando llegué a casa, vencido y humillado, dormir en el coche, me ocasionó dolor de cuello, de lumbares y mucho cansancio. Estaba con un estado de ánimo, sumamente desagradable y ese olor a gasolina, ese olor a gasolina, ese olor a gasolina que me recordaba la carcajadas del gasolinero de forma repetitiva. Acababa de llegar un mensaje al movil, me puse a leer lo mensajes que habían llegado con más detenimiento, dónde mis amigos me comunicaban que:
21:00 "¿dónde te has metido? Nos imaginamos que has triunfado con la chica"
23:00"Hemos visto a la chica y no ivas con ella ¿dónde estás que hemos conocido una chicas?"
23:15"Está lleno de chicas!"
24:00"Son tres rusas, nos faltas tú."
2:00"Nos vamos con las rusas a su casa, luego t contamos"
2:30"Vaya casa! la rediós!"
2:32"Con jacuzzi"
5:00"Parece q nos vamos a qdar dormir"
11:00"Buenos días, que pasada con las rusas. Iremos después de comer"
Vaya, tuvieron suerte y yo no. No había comida en casa, íbamos a comer fuera. Así que, estaba dolorido, tenía calor, sueño, hambre, mis amigos habían triunfado y yo no, seguía oliendo a gasolina y tenía mucha mala leche. Decidí irme a la piscina, que había una sombrita muy fresquita donde podía tumbarme. Eso me relajaría y me ayudaría a quitarme la mala leche que me quemaba cada vez más, de sólo sentirla.
Me tumbé en mi toallita en la sombrita de un árbol pequeño, así que cuando me diera el sol, me despertaría y me iría a comer. Pero el sol no me despertó, ni el hambre, estaba tan cansado, tuve un sueño sumamente profundo. Me despertó un pinchazo agudo en la espalda, un pinchazo de escozor, fue tal el dolor que grité, me había quedado dormido durante horas y tenía la espalda roja como un guiri el primer día de playa. Era un dolor insoportable, lo que se sumaba al dolor de cuello y el cansancio, todo esto hizo que me embargara un profundo sentimiento de derrota. Mi estómago se quejaba demasiado y tenía que comer algo.
Así que me dirigí como pude al restaurante más cercano, tras echarme aftersun, el restaurante más cercano era un mexicano. Comí con avidez todo lo que pude, a pesar del picor de la comida que suelo aguantar, cuando acabé la boca y el estómago  me ardía casi tanto como la espalda. Esto iba de mal en peor.
Algo así me pasó, pero sin corbata.

Tras otro un remojón en la piscina e intentar ocultar mi olor a gasolina por el de cloro, se aliviaron muchas molestias así que esperé a mis amigos, que iban mensaje tras mensaje aplazando su vuelta a la casa, duchado y listo para salir, mi ánimo mejoró tras la ingesta de unas bebidas espirituosas.
Cuando mis amigos llegaron, me contaron que habían estado con tres rusas toda la noche y parte del día en una gran mansión, habían estado haciendo cosas que no puedo contar, pero que seguro que son dignas de algún guion de película porno, estaban extasiados, como iba afectado por el alcohol, no puse duda a nada, si no, no me lo hubiera creído era una historia increíble.
Cómo era esta su última noche de las rusas en España habíamos quedado y contaban mis amigos conmigo, para que no fuera tres para dos, sino una para cada uno. La noche prometía. Fuimos a pie al garito donde habíamos quedado, yo iba ya muy contento y el paseo me vino bien. Así que esperamos a las rusas bebiendo mucho un poco más, cuando llegaron ni me di cuenta de que rusa es la que me tocó, no me importó y creo que a ella tampoco, también iban bajo los efectos del alcohol.
Fuimos a su casa,  ni recuerdo como llegamos ni como era, pero las fotos dejaron constancia que era muy grande. Empecé a encontrarme mal, con una copa de vodka que nos dieron. Empecé a vomitar, tenía que ir al baño cada poco, pero eso parece que a mi pareja no le importaba, ya que cuando paraba de vomitar seguía comiéndome la boca, sí ya sé que es asqueroso, pero así sucedió. No creo que pasaramos de mucho más y no pude echar mi primer polvo, ya que nos quedamos totalmente dormidos. Yo al menos y por lo que me contaron mis amigos, mi osa rusa también se durmió sobre mí.
Más o menos así
Aún quedaba volver a casa.


jueves, 25 de agosto de 2016

El peor viaje de mi vida, Metepata 6 ó el tanga de Superwoman [parte 1]



Hace unos días estaba viendo la película del renacido. Es una película entretenida que me gustó. Ahora tendría que decir algo digno de un crítico que la pusiera por el suelo, pero me da pereza. Como sinopsis [que no sé lo que significa pero lo usan para resumir la peli], sólo decir que el protagonista sufre muchas penalidades, pero muchas. Esta película sacó de mis recuerdos un viaje, que ya tenía olvidado y que se está haciendo recurrente en mis sueños, en forma de pesadilla y he de contarlo.
En mi juventud, puede que hace muchos más años que lo recomendable para dejarlo por escrito, habíamos preparado un viaje de fin de semana largo, con unos amigos, el J y el llavero, a Gandía, íbamos a petarlo. Habíamos planificado todo y todo pintaba bien, nos dejaban la casa los tíos del llavero, mis padres nos dejaron el coche, todo saldría baratito y nos podríamos gastar el dinero en juerga.
Día 1. Viernes:
Salimos un par de horas tarde, lo que no me importó, estaba dispuesto a que el viaje fuera divertido. Soy muy maniático para eso y sólo me puse un poco nervioso. Nos pusimos en marcha escuchando musiquita. En la salida para evitar atasco, quisimos dar una rodeo, pero nos dio lo mismo, pillamos un atasco de la leche, pero no me importó, aunque el viaje se empezó a torcer, cuando nos dimos cuenta que no compartíamos gustos musicales y lo que ponía uno le aburría al resto, concretamente mi heavy aburría a mis ignorantes amigos, lo que me hizo imponer mi criterio musical, ya que era mi coche y conducía yo. Ya me imaginaba que en la casa del tío del llavero, la música iba a ser diferente. Pero el viaje siguió estropeándose. Unas putas obras cerca del desvío a Gandía, nos hizo perder el desvío que conocíamos. El J que veraneaba mucho en la Oliva, dijo que sabía otro camino desde la Oliva, así que nos acercamos a la Oliva. Esto no me gustaba, los GPSs en esa época, brillaban por su ausencia y no nos paramos a mirar el mapa, uno del grupo sabía un camino alternativo y eso era insuficiente. Pero también hubo problemas desvío, que habían arreglado durante el invierno, no tenía los carteles como el gañan de mi amigo recordaba y nos pasamos otro desvío y para colmo la gasolina empezaba a encenderse, lo que no me ayudaba a guardar la calma, algo típico en mí.
Aguantando la tensión
Paramos a echar gasolina, que era un puto autoservicio de mierda, en esa época no se estilaban aunque ahora todas sean así, como en estos sitios hay que pagar antes, fue a pagar el J, me indicó mi amigo desde la caja que ya podía echar gasolina, pero me puse a servir y ahí no salía nada de nada mierda de invento y fruto del cansancio o de alguna estulticia que me caracteriza, miré la pistola del surtidor, sin dejar de apretar la palanquita, para ver si había algo que obstruía la gasolina, no había nada, fue en ese momento cuando un chorro de gasolina me bañó, hasta que dejé de apretar la manilla (si huera sido una pistola me hubiera volado los sesos).
Tras este incidente, cambiarme de ropa y limpiarme malamente con papeles, como estropajo, arrancamos y encontramos el camino, tras las indicaciones de maldito simpático y risueño gasolinero, que no dejaba de partirse de risa, por fin llegamos a casa y me metí directamente en la ducha. Me duché dos veces o más y aún notaba que olía al dulce olor de gasolina. Nos preparamos para salir de juerga, había que aprovechar, iríamos a una de esas discotecas, que ponen música que me hace quedarme como vaca pasando el tren, ya que me prometieron que allí triunfaría con alguna chavala. Mis amigos siempre intentando levantarme el ánimo.
Al llegar fue como dijeron, en la misma fila ligué con una chica, con acento gaditano, que digo chica, toda una mujer, con todas sus curvas y un vestido cortito y sugerente, aunque debería de tener el olfato atrofiado o le debió de dejar medio incosciente mi asqueroso dulce olor a gasolina. Nos fuimos al coche, con prisas como para apagar un incendio, realmente era así. Cuando abrí el coche y me metí, antes casi de poder sentarme la chica se puso encima de mi con el tanga en la mano, yo ni me había sentado y Superwoman se había metido dentro del coche, se había quitado los tacones, se había quitado el tanga, se había sentado encima mía y me estaba ayudando con mi ropa, debía de ser judoca o algo por el estilo. Esto prometía, echaría mi primer un polvo. Superwoman se quedó mirando un casette de camarón de la isla y me preguntó con una sonrisa "¿te gusta camarón?" en mi cabeza se encendió una luz de alerta, ¿a qué venía dicha pregunta?. Así que haciendo alarde de una velocidad mental y suponiendo que en un sitio así a la gente no le gustaba Camarón, contesté " Es una cinta de mi padre, pero he grabado encima en muchimix lanzarote" (o lo que fuera que estuviera de moda en aquella época). De repente la chica desapareció tan rápido como había aparecido, era increíble lo rápido que puede entrar y salir alguien de un coche y la vi marcharse por el parquin, mientras se ponía los tacones, posiblemente iría a hacer algo y volvería.
Me quedé esperando en el coche, puse la cinta de camarón escuchando la cinta de Camarón, que efectivamente era de Camarón, llegaría y podría aflojar la dureza que había salido por mis bajeras apagar mi pasión. Tras dos vueltas de cinta como no fumaba, no bebía, cuando conduzco no lo hago, no tenía mucho que hacer, así que sin quererlo me quedé frito, con el tanga en la mano, vendría, seguro, tenía su tanga. Volvería, seguro.
Dormidito en el coche.

Día 2 (sábado)
Me desperté con los segundos o terceros rayos de luz, el parking estaba casi vacío, no había casi ningún coche, mi móvil estaba lleno de mensajes de mis amigos diciendome que no les esperara que habían encontrado rollo, los leería más tarde. Salí corriendo del coche con el tanga en la mano hacia la disco y entré, pero sólo estaban dos mujeres limpiando y cuando miré a una, casi desdentada, me dijo, "¿ni lo sueñes enfermo!", debía ser que seguía bajo los efectos del calentón y la pude mirar mendigando algo. Salí cabizbajo sin saber que pudo pasar. Mi primer El polvo tendría que esperar otro día.
P.D.: Años más tarde descubrí que camarón es un dios para casi todos los gaditanos, ¿puede que fuera esa la causa?

jueves, 18 de agosto de 2016

Mete Pata 5 ó como me hice rolero o nacido para ser salvaje.



Yo nací para ser motero, pero no lo soy, en cambio, soy un aficionado al rol, rolero.
Cuando era joven se estudiaba en el instituto ya con 14 años, se estudiaba 1 BUP. Con esa edad ya había desmontado un motor de moto varias veces, sabía lo que era un carburador, un cilindro y hasta una bujía, sabía diferente marcas de tubos de escape de motos y otros componentes. Veía el mundial de motos con asiduidad, desde años atrás, recuerdo haber visto alguna carrera de Ángel Nieto, Emilio Alzamora, Sito y empezábamos a ver a Crivillé. Fijaos mi afición al motor que hice y completé la mítica colección de cromos coches. Había Jugado (incluso comprado con mi paga) a las cartas de coches y motos. Ya con 14 años, estaba preparado para ser motero. Mi hermano mayor, que llamaremos Drulo, para guardar su intimidad, tenía una derbi FDS 50, trucada a 75, moto que me sirvió para aprender esos conocimientos anteriores. Me estaba enseñando a conducir la moto y un día me dejó la moto para ir al instituto.

La siguiente historia narra cómo pasé de motero a rolero, no es una historia apta para menores de edad.
Era viernes y mi hermano, que se había comprado un coche, me había dejado la moto para ir al instituto, como dije anterirormente. Le dije a mi amigo Rainman, que por lo que veo le meto en muchos problemas, si le llevaba a casa de vuelta -la gente iba a flipar-. La salida del viernes del instituto solían ser más multitudinarias, así que nos tomamos nuestro tiempo y preparación para salir, así empezamos a crear expectación y atrajimos más atención. Incluso vi que un grupo de repetidoras que incluso eran de segundo, mientras fumaban su cigarrillo sentadas en un banco, nos miraban con curiosidad, seguro que en breve alguna de ella sería la que montara en la grupa de la moto y puede que montáramos algo más. Ya lo veía, en esa edad la imaginación vuela. Seguro que robaríamos el bolso a alguna vieja para hacernos con otra moto y haríamos una banda motera, con chicas mayores que nosotros (cuando eres joven quieres mujeres mayores, cuando eres mayor, quieres chicas jóvenes) sentadas en la parte de atrás de la moto, agarradas muy fuertemente a nuestro pecho o donde ellas más le gustara, mientras huíamos después de robar un banco.
Así me imaginaba yo que iba a ser mi vida
Así que me puse el casco lentamente y ya torpemente, no sabíamos cómo montar los dos en la moto, ya que mi mochila le molestaba a mi amiguete para montar, esto empezaba mal y me empezaba a poner nervioso y empezaba a perder la confianza que tenía.
Cuando arranqué la moto, noté cientos de ojos fijos en nosotros, los chicos con envidia y las chicas con deseo, éramos el centro de atención. Estábamos en lo más alto, iba todo sobre ruedas, nunca mejor dicho, pero me pasó algo, que ya me había pasado en mis prácticas, no entraba la segunda marcha, lo que me hizo ponerme aún más nervioso, más aún por toda la expectación y por alguna razón metí gas a tope, entró la marcha, no sé si primera o segunda y solté el embrague, todo esto a la vez y claro está, la moto hizo un caballito que salió andando sola, dejándonos a los dos moteros por el suelo y ella rodando con una rueda durante una distancia más que considerable, decidida a hacernos la vida imposible.
Tal que así era la motico
Todo esto hizo que nos cayéramos del guindo, nos levantamos físicamente, no moralmente, como pudimos, comprobámos que estábamos bien, fuimos a por la moto, una distancia más larga de lo apropiado para andar avergonzados y seguir hundiéndonos moralmente, con toda la gente mirándonos, como ya he dicho antes. Los que nos miraba con envidia, ahora nos miraban con regocijo y las que nos miraban con deseo pasaron a mirarnos con repulsión, como siempre.
Como pude, arranqué la moto y mi amigo me dijo que prefería ir andando aunque fuera cojeando, que ya nos veríamos por la tarde. Así que me fui a encerrarme en casa.
Luego por la tarde volví a llamar a mi amigo y me dijo que estaba bien, pero que no iba a salir durante todo el fin de semana, cosa que yo también hice. Tras dos semanas sin asistir al instituto, quizá avergonzados, volvimos a vernos, yo iba a pie sin moto, como siempre. Fue ese día cuando me dijo mi amigo, oye, mi hermano juega a algo que llaman rol, si quieres jugamos este fin de semana. Nunca hablamos de este asunto, como si no hubiera ocurrido.
Así sustituí la moto por el rol. A veces sueño que conduzco una moto.
Y así me vi jugando al Rol
P.D.: Aún no le he dicho a mi hermano que me caí de la moto, así que no se lo contéis, que me zurra.